Morbo Azul de Máquina.
El psiquiatra me habría dicho que era un caso de compulsión a la repetición , un intento patético por dominar un trauma infantil a través de la escenificación adulta. El genetista me habría diagnosticado un pico de dopamina inducido por el riesgo, una reconfiguración de los receptores. Yo, el cínico, sabía que tenían razón. Lo sabía perfectamente . Por eso, cuando entré en el tugurio donde ella esperaba, mi conciencia no era ciega; acaso fue ilustrada . Me sentía como técnico de laboratorio observando su propia muestra bajo el microscopio. Era yo --o fui-- sujeto y objeto del experimento de sí mismo. A ella la llamaban en el pueblo Peligro , pero a mi me gustaba llamarla Azul Brujo de Ojos Santos . No se trataba de amor sino de una fría y caliente interrupción de la Razón . Vaya, que uno por aquel entonces se las daba de "postmoderno". O de Romántico , que no es no es lo mismo pero es igual . La Paradoja de la Corteza. El Dr. Calixto lo había dicho: la locura ...